En el mercado de Ortigia, el puesto de la familia Borderi es una leyenda: sándwiches monumentales preparados al momento frente a tus ojos, con mozzarella recién estirada, verduras, embutidos y charlas en dialecto. La fila es parte del rito, la espera vale cada minuto. Abierto por la mañana y al mediodía, como el mercado (cerrado los domingos).
En la aplicación haz el check-in en el lugar: ganas un punto y la guía IA te cuenta la actividad en tu idioma.