Elegida en varias ocasiones como la playa más hermosa del mundo: la media luna de arena blanquísima frente a la islita de los Conejos, con un agua tan transparente que los barcos parecen volar. Es una reserva natural: accesos limitados a pie desde el sendero, nada de sombrillas salvajes — y a finales de verano las tortugas Caretta caretta vienen a poner sus huevos. Reservar el acceso en temporada alta.
En la app haz el check-in en el lugar: ganas un punto y la guía IA te cuenta el lugar en tu idioma.